El cráneo de Larra







«Es, además, el grande hombre español del que quedan los huesos –pues se perdieron los de Quevedo, los de Lope, los de Cervantes, y de Goya se perdió lo más precioso de su esqueleto: el cráneo–, y no cabe duda de que su calavera es la suya porque tiene en una sien el agujero de la bala».

Ramón Gómez de la Serna
«El centenario olvidado
(13 de febrero de 1837-13 de febrero de 1937). Fígaro»
La Nación, Buenos Aires, 14 de febrero de 1937